La nostalgia por Paul resurge cada vez que se acerca un Mundial. Y esta vez no fue la excepción: en redes, varios usuarios pidieron que la organización “busque un nuevo oráculo acuático” que honre la memoria del molusco inglés-alemán que se volvió leyenda en Sudáfrica 2010.
Una breve biografía del primer gurú del fútbol
El Pulpo Paul nació en Weymouth, Reino Unido, pero vivió y trabajó en el acuario Sea Life de Oberhausen, Alemania. Su método era tan simple como eficaz: dos cajas, dos banderas, una comida. Paul elegía, y el mundo temblaba.
En el Mundial de Sudáfrica acertó todos los partidos de Alemania y la final entre España y Países Bajos. Ese nivel de puntería estadística no volvió a verse ni en los algoritmos electorales ni en los pronósticos del FMI.
Paul murió el 26 de octubre de 2010, a los dos años y medio, edad absolutamente normal para su especie. El animal había sido revisado la noche anterior y estaba en “excelente estado”. A la mañana siguiente, ya era historia.
Un legado digno de una estrella global
Su fama fue tal que recibió lo que muchos cracks humanos jamás tendrán: Un monumento y una estatua en el Sea Life Center, que exhibe los objetos que fanáticos del mundo entero le enviaban. Una calle con su nombre en Marina di Campo, Italia. Un doodle de Google en 2014, consagración pop que solo disfrutan los elegidos. Un entierro oficial en el Museo del Fútbol Alemán, algo así como el Panteón de los analistas deportivos. Paul trascendió su propia vida y se convirtió en un símbolo: el único comentarista que jamás se equivocó.
La fiebre por “el nuevo Paul”: candidatos improbables pero tentados
En un mundo donde todo puede ser contenido, los candidatos para reemplazar al mítico pulpo no faltan. Según fuentes consultadas por La Hiperrealidad, varias especies “estarían siendo sondeadas” por productores, marcas y hasta federaciones con ganas de colgarse de la tendencia.
Entre los candidatos más mencionados:
1. Chonky y fatídico: Nala the Cat, la gata influencer
Con más de 4 millones de seguidores en Instagram, esta celebrity felina ya hizo predicciones pavotas sobre el clima y elecciones municipales en videos patrocinados. Su equipo de management estaría “abierto a negociaciones”, aunque su dueño exige cláusula de exclusividad y un seguro por si falla.

2. Rocco, el loro profeta de Filipinas
Se hizo viral en 2021 por “anticipar” un terremoto golpeando tres veces una percha. La prensa local asegura que su mirada fija genera “sensaciones fuertes”, ideales para el prime time del Mundial.
3. Tita, la cabra clarividente de Jalisco
Usada para predecir resultados de la Liga MX, suele elegir entre baldes de alimento con escudos de los equipos. Su dueño -un autodenominado “chamán deportivo”- dice que Tita “tiene más sensibilidad que un panelista de TyC”.
¿Y la FIFA qué dice?
Públicamente, nada. Pero fuentes extraoficiales reconocen que en la organización “extrañan la frescura de Paul” y están evaluando permitir “predictores oficiales”, especialmente si eso aumenta el engagement en redes.
En Alemania, mientras tanto, el acuario de Oberhausen recibe cada Mundial decenas de mails preguntando si “no tienen un sobrino”, “un primo lejano” o “una rama genética perdida” del pulpo. El acuario responde siempre lo mismo: “Paul fue único. Cualquier otro sería, en el mejor de los casos, un homenaje.”
¿Se puede repetir el milagro?
En un deporte cada vez más dominado por datos, algoritmos y big tech, la figura del Pulpo Paul representa una época más caótica, más inocente y más divertida. Un momento en el que un molusco podía convertirse, sin nada más que un instinto inexplicable, en el mejor analista del planeta.
Para 2026, las apuestas ya empezaron. Pero nadie se anima a asegurar que algún animal vaya a igualar la mística del pulpo que predijo el futuro, conquistó al mundo y terminó con monumento, doodle, calle y sepultura institucional. El oráculo marino descansa, pero su sombra es larga. Y los candidatos, por ahora, parecen más influencers que visionarios.

