La interna del peronismo en San Miguel logró lo que pocas campañas partidarias consiguen: mezclar política, patrulleros y golpes en una misma escena. Todo ocurrió cuando personal municipal intentó retirar un auto abandonado en la vía pública y la situación escaló rápido. Militantes vinculados a una de las listas del PJ local se enfrentaron con agentes municipales y la policía terminó interviniendo. El saldo fue de al menos cuatro detenidos y varios videos que, como suele pasar en estas historias, circularon a toda velocidad por WhatsApp y redes sociales.
Del lado de los militantes alineados con la Lista 4 —sector cercano al ministro bonaerense Andrés “Cuervo” Larroque y con referentes locales como Santiago Fidanza y Bernarda Meglia— la versión es otra: hablan de “provocación” y aseguran que el operativo incluyó disparos con balas de goma e ingreso de efectivos a una vivienda. “Fue una clara intimidación política en plena interna”, habría deslizado un dirigente del espacio, convencido de que la escena fue algo más que un simple operativo de tránsito.
En el municipio que conduce el intendente Jaime Méndez, en cambio, bajan el tono épico y hablan de algo mucho más prosaico: un vehículo abandonado con intimaciones previas que finalmente iban a remover. Según voceros oficiales, un grupo de personas intentó impedir el procedimiento y terminó agrediendo a los agentes municipales. El resultado fue el que suele seguir a ese tipo de discusiones: intervención policial, forcejeos y detenciones por resistencia a la autoridad.
El episodio ocurre a pocos días de la elección interna del PJ bonaerense y deja una postal bastante elocuente del clima político en algunos distritos del conurbano. Dirigentes locales admiten por lo bajo que la disputa por el control partidario viene subiendo de temperatura. En San Miguel, al menos por ahora, la campaña sumó un nuevo capítulo: una pelea que empezó por un auto que nadie movía y terminó con el peronismo discutiendo… pero frente a un patrullero.

