En algunos barrios del sur de Morón comenzó a repetirse una escena que varios vecinos describen con fastidio: dirigentes ligados al sabbatellismo recorriendo casas, clubes y comercios para hablar de política y, en algún momento de la charla, deslizar la necesidad de “colaborar” económicamente con el espacio. Entre los nombres que reaparecieron en el barrio San José figura el exconcejal Marcelo Ríos, histórico operador territorial vinculado al armado político de Sabbatella.

Según relataron vecinos y comerciantes de la zona, las visitas incluyen pedidos de dinero para sostener la estructura política del espacio que lidera Sabbatella. “Te hablan de reorganizar la militancia y después aparece el pedido de ayuda”, contó un comerciante del barrio. Otro vecino fue más directo: “Hay gente que no tiene para llenar la heladera y estos vienen a pedir plata para política”.

En la política local algunos ya usan una comparación más cruda para describir el mecanismo. “Es una estafa piramidal militante”, ironizó un dirigente barrial que sigue de cerca la actividad territorial del espacio. Según explicó, la lógica sería simple: operadores recorren barrios pidiendo aportes con la promesa implícita de que, cuando el espacio vuelva a manejar el municipio, el esfuerzo militante tendrá recompensa. “Juegan con la ilusión de la gente. Es la misma lógica que se vio muchas veces en el kirchnerismo”.

El problema, según reconocen incluso dirigentes del propio distrito, es que el objetivo de recuperar la intendencia de Morón aparece cada vez más lejano. En ese contexto, algunos vecinos se preguntan para qué se están pidiendo los aportes. “No es para reactivar nada, es para sostener la estructura”, deslizó un dirigente local.
El nombre de Ríos, además, arrastra un antecedente que todavía se recuerda en Morón. En 2020 un pitbull de su propiedad se escapó de su vivienda y atacó a varios vecinos en plena vía pública. El animal mordió a distintas personas y dejó a una mujer con heridas graves que requirieron decenas de puntos de sutura, hasta que finalmente fue abatido por un policía que intervino para frenar el ataque.
La víctima relató tiempo después al portal LaNoticia1 que nunca recibió un llamado del entonces dirigente. “Nunca me llamó ni para preguntar cómo estaba”, contó en aquel momento. El episodio circuló durante meses en redes y medios locales, y suele reaparecer cada vez que el nombre de Ríos vuelve a mencionarse en la política de Morón. En algunos barrios dicen que la memoria vuelve justo cuando alguien reaparece pidiendo colaboración. Y más de uno comenta que, entre la lógica del kirchnerismo y las promesas de beneficios futuros, el funcionamiento del sabbatellismo local recuerda demasiado a las historias asociadas a Leonardo Cositorto.

