Kicillof condiciona más fondos a municipios y apunta a Milei por la deuda: “Si no paga, no hay caja”

El gobernador bonaerense trazó un escenario fiscal ajustado y dejó en claro que la asistencia a intendentes dependerá de lo que la Nación gire. En La Plata hablan de números en rojo y decisiones incómodas.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a pintar un panorama económico poco amable y dejó un mensaje directo hacia la Casa Rosada: la provincia solo podrá ampliar la asistencia a los municipios si el gobierno de Javier Milei cancela las deudas pendientes. La frase, que en público sonó técnica, en privado habría sido bastante más cruda.

Según trascendió en ámbitos oficiales, en La Plata aseguran que las cuentas provinciales están bajo presión constante, con ingresos que no alcanzan a compensar el ajuste nacional y obligaciones que siguen llegando como si nada hubiera cambiado. En ese contexto, el margen para sostener a los intendentes se achica, justo cuando muchos jefes comunales empiezan a mirar el calendario electoral con una mezcla de ansiedad y calculadora.

Cerca del mandatario bonaerense deslizan que la discusión con Nación no es solo política sino, sobre todo, financiera: fondos que la provincia considera propios y que, según sostienen, todavía no fueron transferidos. Del otro lado, en el entorno libertario minimizan el reclamo y repiten la consigna de “ordenar las cuentas”, una frase que en Buenos Aires suena más a advertencia que a solución.

Mientras tanto, los intendentes hacen equilibrio. Algunos admiten en reserva que el auxilio provincial ya no es automático y que cada giro empieza a tener letra chica. Otros, más pragmáticos, comenzaron a ajustar gastos antes de que el ajuste los alcance. En el medio, la disputa entre Provincia y Nación sigue escalando, con la caja como protagonista silenciosa y decisiva.

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