Alarma nuclear en Córdoba: denuncian fallas en la planta estatal de uranio y aseguran que “pudo haber habido un derrame”

El intendente Daniel Passerini busca expulsar a la empresa estatal Dioxitek tras una serie de incidentes de seguridad que habrían sido ocultados. Especialistas advierten que un error mínimo en el manejo del material podría haber generado un episodio radiactivo en plena zona urbana.

La planta de la empresa estatal Dioxitek, ubicada en el barrio Alta Córdoba, quedó en el centro de una fuerte polémica tras denuncias por fallas de seguridad en el manejo de material nuclear. El intendente Daniel Passerini pidió que la compañía abandone el predio luego de una serie de incidentes que, según versiones difundidas en medios locales, no habrían sido reportados a tiempo. En ámbitos técnicos se habla incluso de un episodio que “estuvo cerca de convertirse en un derrame de uranio”, aunque oficialmente nadie usa todavía esa palabra.

La empresa produce dióxido de uranio, el insumo que luego se transforma en combustible para las centrales nucleares argentinas como Atucha y Embalse, una pieza clave del ciclo nuclear del país. Pero el problema no es el uranio en sí, sino dónde está: la planta funciona desde hace décadas en medio de una zona urbana densamente poblada, algo que cada tanto vuelve a encender las alarmas ambientales.

El escándalo escaló en las últimas semanas cuando trabajadores y fuentes sindicales difundieron fotos de incidentes internos y presunto contacto con compuestos radiactivos utilizados en el proceso industrial. Incluso hubo un allanamiento judicial para verificar denuncias sobre manipulación de polvo de uranio en áreas operativas. Desde la empresa aseguran que todo ocurrió dentro de “protocolos normales” y que no se registraron niveles de radiación fuera de los parámetros permitidos.

Sin embargo, especialistas en seguridad nuclear consultados por medios cordobeses sostienen que el episodio debería tomarse en serio. “El riesgo no es una explosión hollywoodense, sino pequeñas dispersiones de material que, si no se controlan, pueden contaminar áreas de trabajo”, explicó el físico nuclear Ricardo Varela, ex consultor en radioprotección. Otro experto del sector energético señaló que “un incidente menor en este tipo de plantas puede escalar rápido si hay fallas en mantenimiento o comunicación”.

Mientras el municipio presiona para que la planta se traslade definitivamente fuera de la ciudad, en el sector nuclear miran el conflicto con preocupación: Dioxitek es la única instalación del país capaz de convertir uranio en combustible para reactores. La discusión, dicen por lo bajo en el sector, oscila entre dos temores opuestos: un incidente radiactivo en medio de Córdoba… o quedarse sin combustible para las centrales nucleares.

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