El explosivo trueque que sacude al peronismo: Cristina libre a cambio de intendentes eternos

La Cámpora le puso precio al acuerdo con Axel Kicillof: acompañaría la eliminación del límite a las reelecciones municipales si el gobernador respalda una salida legislativa para la expresidenta. El paquete también incluye las PASO, la Suprema Corte bonaerense y el reparto del poder en 2027.

Axel Kicillof volvió a impulsar las reelecciones indefinidas y desató una estampida entre los barones bonaerenses, súbitamente aterrados por la peor pesadilla de cualquier dirigente territorial: tener que buscar trabajo. Más de 80 intendentes peronistas, radicales, libertarios, macristas y vecinalistas quedarían fuera de carrera en 2027 si continúa vigente la ley que limita los mandatos consecutivos. El argumento público es que “debe decidir la gente”. El argumento menos decorativo es que nadie construyó durante años una maquinaria de empleados, contratos, cooperativas y actos patrios para entregarle la llave del municipio a un desconocido.

El cristinismo no rechazó la propuesta: directamente pasó la factura. Si la Legislatura puede borrar el impedimento que afecta a los intendentes, el Congreso también debería encontrar una fórmula para sacar a Cristina Kirchner de la prisión domiciliaria y devolverla a una boleta. La comparación exige cierta gimnasia: una cosa es una restricción electoral establecida por una ley provincial y otra, una condena firme a seis años de prisión con inhabilitación perpetua confirmada por la Corte Suprema. Pero el kirchnerismo considera que ambas son simples molestias administrativas. Sobre la mesa aparecen la teoría de Miguel Ángel Pichetto para que el Congreso declare nulo el fallo, una eventual amnistía y hasta una ley interpretativa inspirada en el antecedente del 2×1. El derecho constitucional observa la escena desde una esquina, pálido y sin ser consultado.

La negociación tampoco termina allí. La Cámpora pretende discutir las cuatro vacantes de la Suprema Corte bonaerense, la continuidad de las PASO, la unificación electoral y el armado completo de 2027. Sergio Massa, por ahora, mantiene su rechazo a las reelecciones indefinidas y retacea los votos del Frente Renovador, de modo que Kicillof salió a buscar apoyo para salvar a sus intendentes y recibió a cambio el tarifario completo del cristinismo. La consigna oficial sigue siendo la unidad del peronismo. Como siempre, cada sector entiende por “unidad” que el otro se rinda primero.

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