Escándalo en el PJ de Hurlingham: Selci invoca a los “compañeros”, pero no puede competir porque no está afiliado

El intendente quedó afuera de la carrera para presidir el PJ y optó por Florencia Lampreabe como candidata. El armado dejó expuesta la responsabilidad de La Cámpora en un acuerdo con las mismas caras de siempre en el distrito, y volvió a confirmar que la prometida renovación quedó, otra vez, en suspenso.

El peronismo de Hurlingham sumó un nuevo capítulo de enredos internos tras quedar en evidencia una situación tan simple como incómoda: Damián Selci no está afiliado al Partido Justicialista y, por estatuto, no puede ser candidato a presidir el PJ local. El dato, conocido en la vida interna del partido, terminó ganando volumen político y desordenando una interna que se pretendía prolija.

La escena adquirió un tono particular en redes sociales. Mientras Selci publicó en Facebook un mensaje dirigido a los “compañeros y compañeras” de Hurlingham, celebrando la unidad y el rumbo del peronismo, en el PJ local recordaban que el intendente no figura en el padrón partidario. Un llamado a la mística militante formulado, paradójicamente, desde afuera del propio partido.

Sin posibilidad de competir en primera persona, Selci impulsó como candidata a Florencia Lampreabe, diputada nacional y dirigente ya conocida en el distrito, que había sido candidata en las elecciones locales del año pasado. El armado fue presentado como parte del alineamiento con la fórmula Axel Kicillof–Máximo Kirchner y buscó mostrar orden donde empezaban a aparecer fisuras.

El movimiento no es aislado y se inscribe como un capítulo más en el ascenso político de Lampreabe en Hurlingham. En el distrito recuerdan que fue ella quien intervino de hecho el Municipio ante lo que describen como una gestión desastrosa de Selci. Su desembarco no logró revertir los problemas de la administración local, pero aun así fue candidata en las elecciones del año pasado y ahora vuelve a escena para reemplazarlo formalmente en la conducción partidaria.

Sin embargo, el trasfondo del acuerdo no pasó inadvertido. En Hurlingham se sabe que La Cámpora terminó sellando un entendimiento con los mismos sectores que conducen el PJ local desde hace más de 30 años. Lejos de un recambio real, la jugada consolidó a los mismos de siempre, ahora revalidados por una candidatura camporista. Así, entre consignas de renovación y gestos de continuidad, el PJ local volvió a girar sobre sus ejes habituales. Más de lo mismo, una vez más.

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