Interna del PJ bonaerense: Kicillof gana la mayoría de los distritos, Raverta retiene Mar del Plata y Sabbatella queda al borde de la jubilación política en Morón

Las elecciones internas del peronismo en 16 distritos dejaron un mapa desigual de poder. Mientras Fernanda Raverta consolidó su liderazgo en Mar del Plata y el massismo volvió a mostrar control territorial en Tigre, Martín Sabbatella sufrió una dura derrota en Morón: apenas superó los 500 votos y terminó cayendo 70 a 30 frente a la lista impulsada por el intendente Lucas Ghi.

Las internas del Partido Justicialista bonaerense funcionaron como una radiografía del poder real dentro del peronismo provincial. En total hubo competencia en 16 municipios, en una disputa atravesada por las distintas corrientes del oficialismo: el espacio alineado con Axel Kicillof, el kirchnerismo de Máximo Kirchner y sectores vinculados al massismo.

El saldo general favoreció al armado del gobernador, que logró imponerse en diez distritos, consolidando su estructura territorial. La Cámpora consiguió tres victorias, mientras que el massismo sumó un triunfo propio. La cuenta rápida que empezó a circular en la política bonaerense resume el reparto con una fórmula sencilla: Kicillof 10, Máximo 3, Massa 1 y un distrito de unidad.

Raverta y Massa muestran poder territorial

En Mar del Plata, la dirigente camporista Fernanda Raverta logró retener con comodidad la conducción del PJ local. Su lista se impuso con claridad y volvió a demostrar que el kirchnerismo mantiene una base política sólida en el distrito más grande de los que fueron a interna.

Algo similar ocurrió en Tigre, donde el espacio ligado a Sergio Massa volvió a demostrar control territorial. El massismo logró quedarse con la conducción partidaria local y confirmó que, aun fuera del gobierno nacional, mantiene una estructura política activa en uno de los municipios más importantes del norte del conurbano.

Ambos casos reflejan lo que en el peronismo suele considerarse la medida real del poder: capacidad de ordenar el territorio propio y ganar elecciones internas.

Morón: Sabbatella ni siquiera pudo imponer a su candidata

El contraste más fuerte de la jornada se dio en Morón, donde el exintendente Martín Sabbatella quedó expuesto con un resultado que sorprendió incluso dentro de su propio espacio.

El fundador de Nuevo Encuentro impulsaba una lista propia para disputar la conducción del PJ local. Pero el resultado fue categórico: la lista respaldada por el intendente Lucas Ghi se impuso por 70% contra 30%.

La derrota no solo fue política. También fue numérica.

El espacio de Sabbatella apenas superó los 500 votos, quedando ampliamente por debajo del caudal obtenido por la lista impulsada desde el municipio. El dato dejó una conclusión incómoda para el exjefe comunal: ya no pudo ni siquiera imponer a su propia candidata dentro del peronismo local.

Para un dirigente que durante años dominó la política de Morón, el resultado tuvo sabor a final de ciclo.

Un contraste que dejó un mensaje político

Las internas dejaron un mensaje bastante claro dentro del peronismo bonaerense. Algunos dirigentes todavía conservan capacidad de mando en sus territorios. Otros empiezan a descubrir que el poder local ya cambió de manos.

Mientras Raverta consolidó su liderazgo en Mar del Plata y el massismo mantuvo su estructura en Tigre, en Morón la elección dejó una postal mucho más cruda: el dirigente que durante dos décadas fue el dueño del distrito terminó doblado en votos y con apenas unos cientos de apoyos.

En la política del conurbano esas escenas suelen interpretarse sin demasiadas metáforas. Cuando un dirigente ya no puede ordenar su propio territorio, el resto del sistema político empieza a sacar conclusiones.

Y después de esta elección, más de uno en Morón empezó a decir en voz baja lo que hasta hace poco parecía exagerado: Sabbatella quedó peligrosamente cerca de la jubilación política.

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