Las imágenes se viralizaron y desataron furia en redes sociales entre quienes piden castigo ejemplar y los que relativizan el hecho como una discusión de bar que se salió de control.
Pero no fue el primer grito de alarma: en 2024 cuatro jugadoras argentinas de fútbol fueron detenidas en Brasil por un escándalo racista tras un partido entre River Plate y Grêmio en el estado de São Paulo, acusadas de hacer gestos e imitar monos en lo que los brasileños definieron como agresión racial directa. La policía ordenó la retención de las futbolistas para evitar que abandonaran el país mientras se investigan cargos de discriminación.
Los antecedentes se remontan a agosto de 2023, cuando en el estadio Morumbí —otro escenario tradicional de confrontación— hinchas argentinos fueron arrestados por gestos racistas contra aficionados de São Paulo, incluso con lanzamiento de una banana a un menor, según testimonios que inundaron las redes. Estos hechos volvieron a encender la chispa de la rivalidad futbolera que trasciende lo deportivo y se mete en lo social.
Entre estos escándalos, la relación concreta entre argentinos y Brasil se fue tensando: de violencia entre hinchas y arrestos por racismo hasta figuras públicas envueltas en controversias que cruzan fronteras, todo bajo el paraguas de una rivalidad histórica que ahora se traduce en titulares virales, investigaciones judiciales y debates públicos sobre identidad, turismo y respeto en viajes al país vecino. ¿Que pasa que los Argentinos desatan su lado oscuro en Brasil?

