“La Cámpora ya tiene candidatos”: el acto de Guillermo Moreno en Tandil agitó la interna peronista y dejó una señal inesperada

El ex secretario de Comercio reunió militantes en un club barrial y lanzó críticas al gobierno de Javier Milei, aunque en el peronismo varios leyeron otra cosa: un reconocimiento implícito al armado territorial que conserva La Cámpora en la Provincia.

La visita de Guillermo Moreno a la ciudad de Tandil no pasó desapercibida. El dirigente encabezó un acto en el Club Gimnasia ante militantes, dirigentes sindicales y agrupaciones peronistas en medio de un escenario político atravesado por el ajuste económico de Javier Milei y la discusión silenciosa sobre quién conducirá la oposición en la Provincia de Buenos Aires. Porque el peronismo argentino nunca descansa. Apenas pierde una elección ya empieza la temporada de traiciones, café recalentado y operaciones de WhatsApp.

Durante su exposición, Moreno cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional, habló de “desindustrialización” y pidió reconstruir una estructura política con presencia territorial. En ese marco, dirigentes bonaerenses interpretaron que varias de sus referencias apuntaban indirectamente a la maquinaria militante de La Cámpora, una de las pocas organizaciones que mantuvo actividad constante en municipios del interior tras la derrota electoral de 2023. En las últimas semanas, referentes camporistas multiplicaron recorridas en distritos universitarios y ciudades medias, entre ellas Tandil, Bahía Blanca y Mar del Plata.

La lectura política del acto creció porque Moreno viene diferenciándose de sectores del PJ más vinculados a gobernadores y estructuras tradicionales. Cerca del ex funcionario sostienen que busca “ordenar doctrinariamente” al peronismo, aunque en el kirchnerismo algunos creen que sus intervenciones terminan funcionando como validación indirecta del núcleo duro que todavía responde a Máximo Kirchner. “Podrán discutir conducción, pero no despliegue”, resumió un dirigente bonaerense que siguió de cerca el encuentro.

El trasfondo aparece en un momento delicado para el peronismo provincial. Mientras sectores alineados con Axel Kicillof intentan ampliar alianzas y reconstruir volumen político, La Cámpora mantiene presencia en universidades, concejos deliberantes y organizaciones juveniles. En Tandil, una ciudad históricamente esquiva para el kirchnerismo duro, la foto de Moreno rodeado de militancia volvió a encender una discusión incómoda dentro del PJ: quién conserva estructura real y quién apenas administra sellos partidarios. La política argentina, esa disciplina donde todos se odian en público y negocian cargos en privado mientras fingen estar salvando la patria.

Scroll al inicio