La interna del PJ de Morón sumó en los últimos días un nuevo capítulo de alto voltaje político. En medio de la disputa por el armado de listas y el liderazgo del peronismo local, comenzó a circular con fuerza el escándalo de los llamados “ñoquis”, un término que en la política se utiliza para describir a personas que figuran en estructuras estatales pero cuya actividad concreta sería difícil de identificar.
El tema empezó a instalarse primero en conversaciones internas del PJ y luego llegó a los portales políticos. Dirigentes del distrito aseguran que el malestar creció dentro del propio peronismo de Morón y que el ruido ya se escucha incluso dentro del universo político cercano a Martín Sabbatella, líder de Nuevo Encuentro y ex intendente del distrito. “Hay bronca porque los cargos siempre terminan en el mismo círculo”, deslizó un dirigente del PJ que pidió no ser identificado.
Entre los nombres que comenzaron a circular aparece Guillermo Menéndez, señalado por algunos militantes como empleado municipal con cobertura gremial que, según versiones internas, cobraría un sueldo superior a los cuatro millones de pesos. En conversaciones reservadas dentro del peronismo local aseguran que esa protección sindical habría permitido sostener su situación laboral durante años sin actividad visible dentro de la estructura municipal.
También fue mencionado el caso de Paula Majdasky, vinculada a La Cámpora, a quien algunos dirigentes del PJ describen como una funcionaria con escasa militancia territorial en el distrito. Según versiones que circularon en el propio peronismo de Morón, durante su paso por el área de Deportes habría percibido un adicional salarial vinculado a actividades como profesora de yoga que, según estos mismos trascendidos, nunca llegaron a realizarse.
En el mismo paquete de críticas aparece el nombre de Nadia Díz, dirigente del PJ local y actual pareja de Gabriel Barquero, ambos señalados en Morón como cercanos al espacio político de Sabbatella. Militantes del distrito recordaron en las últimas horas su paso por distintas dependencias institucionales, entre ellas áreas del municipio, la Defensoría y el Concejo Deliberante. Según comentan dirigentes del PJ local, en varios casos se trató de cargos breves o posiciones de suplencia.

Dentro del peronismo moronense también circula el recuerdo de su recorrido político por distintas agrupaciones. Militantes del distrito sostienen que Díz habría pasado primero por un espacio vinculado a la agrupación Marechal, luego por La Cámpora y finalmente terminó integrándose al armado de Nuevo Encuentro, el partido que lidera Sabbatella y que mantiene una fuerte presencia en la política local.
En los chats partidarios y reuniones reservadas del PJ de Morón algunos dirigentes comenzaron incluso a hablar de un supuesto “trío de ñoquis” dentro de estructuras vinculadas al sabbatellismo. Otros, más cautos, prefieren describirlo como “un problema de acumulación de cargos y sueldos dentro del mismo círculo político”.
Con la interna del peronismo todavía abierta y el armado de listas en pleno proceso, en Morón muchos anticipan que las filtraciones y acusaciones cruzadas recién empiezan. “Si empiezan a revisar quién cobra y qué hace cada uno, esto va a explotar”, deslizó un dirigente histórico del PJ del distrito. En una campaña que todavía no arrancó formalmente, el escándalo de los presuntos ñoquis ya amenaza con convertirse en uno de los temas más incómodos para el espacio político que gira alrededor de Sabbatella.

