La paciencia tiene un límite y, en Baradero, parece que se alcanzó. Un fallo judicial obligó al municipio a rendir cuentas por más de $1.000 millones recaudados a través de la tasa vial, un tributo que debía destinarse a obras de infraestructura pero que, según denuncias, no se tradujo en mejoras visibles. La decisión judicial llega en medio de un clima enrarecido, con reclamos vecinales que venían acumulándose desde hace meses.
La tasa vial, implementada en distintos municipios bonaerenses como herramienta para financiar mantenimiento de calles y caminos rurales, suele justificarse en distritos con fuerte actividad agroindustrial. En Baradero, sin embargo, productores y vecinos coinciden en que el estado de los accesos empeoró. “Pagamos más y estamos peor que antes”, habría señalado un transportista de la zona, mientras que desde sectores rurales deslizan que “los caminos están detonados, sobre todo después de las lluvias”.
El expediente judicial se habría originado tras un pedido de acceso a la información pública que el municipio no respondió en tiempo y forma. Ese silencio administrativo fue suficiente para que la Justicia interviniera y exigiera un detalle preciso del destino de los fondos. En paralelo, trascendió que concejales opositores vienen pidiendo informes desde el año pasado sin obtener respuestas claras, lo que alimentó las sospechas sobre posibles desvíos o subejecución de partidas.
En el distrito, donde la recaudación municipal depende en buena medida de este tipo de tasas específicas, el caso empieza a escalar políticamente. Se comenta en círculos locales que la explicación oficial podría llegar tarde, en un contexto donde el deterioro urbano es visible y las cuentas públicas ya no pasan inadvertidas. La escena se repite en varios municipios, aunque en Baradero la diferencia es que ahora hay un expediente judicial obligando a mostrar lo que antes quedaba en la penumbra administrativa. Porque una cosa es cobrar para asfaltar y otra, bastante más incómoda, es explicar por qué el asfalto nunca aparece.

