Los misterios de la uretra: el pequeño conducto que se hace notar recién cuando molesta

Pequeña, sensible y decisiva: entender cómo funciona puede evitar dolores, sustos y consultas de urgencia. Especialistas recomiendan hábitos simples que la mayoría ignora.

La uretra es un conducto angosto que conecta la vejiga con el exterior del cuerpo. En mujeres mide apenas unos centímetros; en varones es más larga y sinuosa. Por allí pasa la orina y, en el caso masculino, el semen. Es esencial y, al mismo tiempo, extraordinariamente sensible a cualquier irritación.

En consultorios porteños, los relatos son siempre parecidos. “Una mañana sentí como si me quemara una línea por dentro”, cuenta Martín, 34, después de una semana de sostener que era “solo cansancio”. A Juliana, 29, le empezó con un pinchazo breve al final de la micción: “Al principio pensé que era una pavada, pero a los dos días no podía ignorarlo”. Un estudiante de 22 recuerda un episodio aún más abrupto: “Fui al baño después del gimnasio y sentí un ardor que me dejó doblado. Ese día aprendí que tomar medio litro de agua por jornada no alcanza”.

Los médicos explican que estos síntomas se repiten por los mismos motivos: falta de hidratación, irritación por jabones perfumados, prácticas sexuales sin protección o infecciones que se instalan silenciosamente. También mencionan casos en los que la molestia aparece tras retener la orina durante horas, un hábito más extendido que lo que cualquiera admitiría.

La recomendación es simple: escuchar al cuerpo antes de que proteste. Beber suficiente agua, evitar productos agresivos, no demorar la micción y consultar si el ardor o el dolor persisten. La uretra es pequeña, discreta y casi invisible en el día a día, pero cuando decide hacerse notar, lo hace con una claridad pedagógica que nadie olvida.

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