Las Fiestas Patronales de la Virgen de Loreto, que reunieron a unas 15 mil personas en la plazoleta Fuerza Aérea, sumaron este martes un capítulo inesperado. Tras denuncias por sabor y textura difíciles de clasificar, inspectores municipales decomisaron milanesas elaboradas con papel higiénico y cartón prensado, empanados con huevo y pan rallado, listas para su comercialización en un puesto de comida callejera.
Desde el municipio llevaron algo de tranquilidad al expediente: el papel higiénico no era usado. Era nuevo, intacto, apenas resignificado. El detalle no evitó que la Dirección de Bromatología ordenara el secuestro de nueve bultos de mercadería ni que el carro fuera retirado de la feria. El puesto pertenecía a Juan del Jesús Sosa, un comerciante tucumano de 45 años, que quedó inhabilitado para volver a instalarse en Loreto.
Según relataron compradores y comerciantes de la zona, el precio de estas milanesas “alternativas” era apenas inferior —y en algunos casos casi idéntico— al de una milanesa de carne. Una diferencia mínima para un producto que prescindía del ingrediente central, pero no del empanado ni de la confianza del público.
Intervino el juez de Faltas municipal, Nelson Coronel, y se dio participación a la fiscal de turno, Eugenia Calligaris. Las autoridades recordaron que no se trata de un hecho aislado: meses atrás, en otra fiesta patronal de la provincia, se había detectado una maniobra similar. Un esquema que se repite cada vez que hay multitud, apuro por vender y una idea flexible de lo que todavía puede llamarse comida.

