Ni asado ni dieta de alto rendimiento: la Scaloneta pidió 6 kilos de helado y abrió un debate nacional sobre paladares bastante básicos

En plena preparación para los amistosos, la Selección argentina protagonizó un nuevo ritual: delivery, emoción barrial y una elección de gustos que dejó a medio país juzgando desde el sillón.

En un país donde se discute todo, desde la inflación hasta cómo cortar la pizza, era cuestión de tiempo para que alguien pusiera bajo la lupa los hábitos alimenticios de la Selección Argentina de fútbol. Esta vez no fue por una dieta estricta ni por suplementos de laboratorio, sino por algo bastante más terrenal: seis kilos de helado encargados durante la concentración en Ezeiza.

El pedido incluyó sabores que cualquier heladería de barrio podría vender sin necesidad de marketing: banana split, dulce de leche granizado, vainilla y frutilla a la crema. Nada de pistacho sofisticado ni combinaciones experimentales. La Scaloneta, campeona del mundo, decidió jugar a lo seguro. O, visto de otra forma, a lo previsible.

La escena tuvo su cuota de épica doméstica: el dueño del local llevó personalmente el pedido al predio, acompañado por su hijo, que claramente vivió el momento como si hubiera entrado al cielo futbolero. Del otro lado, los encargados de recibir el botín fueron Julián Álvarez y Nahuel Molina, confirmando que incluso los campeones del mundo también hacen de cadetes cuando hay helado de por medio.

Como era inevitable, las redes hicieron lo suyo. Hubo quienes celebraron la simpleza (“son de los míos”) y otros que no perdonaron la ausencia de chocolate, como si se tratara de una traición a la patria gastronómica. Porque si algo caracteriza al argentino promedio es su capacidad de indignarse por decisiones ajenas que no afectan absolutamente en nada su vida.

Todo ocurrió en la previa de los amistosos ante Mauritania y Zambia, esos partidos que sirven para probar jugadores, ajustar detalles… y aparentemente también para definir si el vestuario se inclina por la vainilla o el dulce de leche.

En síntesis, mientras el cuerpo técnico de Lionel Scaloni piensa en variantes tácticas y listas para el Mundial, el país encontró un nuevo eje de discusión urgente: los gustos de helado de tipos que ya salieron campeones. Prioridades claras.

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