¿Nostradamus predijo la muerte temprana de un papa? Los oscuros presagios sobre León XIV

Nostradamus dejó una advertencia de sangre para un pontífice. Siglos después, una película mostró la muerte de un papa llamado León XIV. Tras su operación, ambos relatos alimentan las interpretaciones más oscuras sobre el futuro del jefe de la Iglesia.

Reapareció Nostradamus, invitado habitual cuando una noticia necesita olor a cementerio. La cuarteta 97 de la segunda centuria advierte a un “pontífice romano” que evite una ciudad bañada por dos ríos y describe sangre cuando florezca la rosa. Una lectura fatalista podría encontrar allí una muerte violenta o un pontificado interrumpido. Aplicarla a León XIV exige agregar lo que falta: su nombre, una fecha y las pruebas. El ataúd lo aporta la imaginación.

La advertencia ya había sido relacionada con una visita de Juan Pablo II a Lyon en 1986. Los versos son ambiguos y el puesto sigue teniendo ocupantes. La profecía apenas cambia de paciente.

El cine ofrece una coincidencia más concreta. En El habitante, presentada en 2017, un noticiero anuncia la muerte de un papa llamado León XIV. Su director, Guillermo Amoedo, explicó que eligió el nombre combinando antiguas profecías y referencias religiosas. Prevost lo adoptó años después. El nombre coincidió; el fallecimiento pertenece a la ficción. Convertir lo primero en garantía de lo segundo permite organizar un funeral sin esperar al difunto.

San Malaquías completa el servicio con su supuesto último papa y un desenlace de destrucción. El documento es de autenticidad cuestionada y algunos ya habían adjudicado ese papel a Francisco. Hubo que corregir el reparto. Ninguno de estos relatos permite anticipar la muerte de León XIV, cuya operación del 13 de octubre terminó con éxito. El Papa salió del quirófano. El negocio del velorio anticipado sigue trabajando.

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