Nuevo hallazgo del Conicet: hay viagra en el Río de la Plata

Investigadores del CONICET y la Universidad de La Plata detectaron sildenafil y otros 15 medicamentos en ríos y arroyos bonaerenses. El hallazgo expone un combo conocido: consumo masivo, cloacas saturadas y plantas de tratamiento incapaces de filtrar la vida cotidiana.

El Río de la Plata sumó una nueva capa a su ya extensa biografía ambiental. Un estudio científico confirmó la presencia de Viagra en el agua, junto con una larga lista de medicamentos que van desde analgésicos de venta libre hasta ansiolíticos y drogas de uso crónico. No se trata de un caso aislado ni de una anécdota química, sino de una postal bastante fiel del AMBA procesada en laboratorio.

El trabajo, realizado por investigadores del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata, analizó muestras tomadas en ríos como el Matanza-Riachuelo, Reconquista y Luján, además de arroyos urbanos como Del Gato y Maldonado. El resultado fue consistente: hasta 16 fármacos distintos detectados en zonas densamente pobladas, frente a apenas dos o tres en áreas rurales. Donde hay gente, hay consumo. Donde hay consumo, hay residuos. El sistema hace el resto.

Entre las sustancias encontradas figuran paracetamol, ibuprofeno, carbamazepina, metformina y clonazepam. Pero el dato que más ruido generó fue el sildenafil, principio activo del Viagra, cuya presencia fue particularmente notoria. Según los investigadores, las plantas de tratamiento actuales no están diseñadas para eliminar este tipo de compuestos, que atraviesan el sistema cloacal con la misma facilidad con la que entraron en el organismo humano.

El estudio también registró variaciones estacionales, con concentraciones más altas de sildenafil durante el verano. El dato no sorprendió a los especialistas, pero sí terminó de cerrar el cuadro: el agua no refleja solo fallas estructurales, sino hábitos. Investigaciones previas ya habían advertido que estos residuos farmacológicos pueden afectar a la fauna acuática incluso en dosis bajas, alterando procesos biológicos sensibles.

Así, el Río de la Plata vuelve a cumplir su rol histórico de archivo involuntario. No guarda secretos industriales ni conspiraciones, apenas rastros químicos de una sociedad medicada, mal drenada y convencida de que todo lo que desaparece por el inodoro deja de existir. El Viagra flota. El resto también.

Scroll al inicio