Pelo y barba en Morón: Ghi aplastó a Sabbatella en la interna del peronismo y lo empuja al ocaso político

El intendente se impuso este domingo por casi 70 a 30 frente al sector que respondía al fundador de Nuevo Encuentro. En el kirchnerismo hablan de “fin de ciclo” y crece el enojo de Máximo Kirchner, que había sido convencido de que la victoria de Sabbatella era segura.

La interna del peronismo en Morón terminó con un resultado que en el municipio describen como “pelo y barba”. El sector del intendente Lucas Ghi se impuso este domingo con cerca del 70% de los votos frente a la lista impulsada por Martín Sabbatella, en una derrota que dentro del propio espacio ya interpretan como el golpe final al intento del ex titular del AFSCA de volver a dominar la política local.

En el entorno del jefe comunal hablan de “plebiscito de gestión”, mientras que cerca de Sabbatella el clima sería bastante menos épico. “Nos vendieron que se ganaba caminando”, se quejó ante dirigentes bonaerenses un operador del kirchnerismo que siguió la elección. Según trascendió en La Plata, Máximo Kirchner estaría particularmente molesto: Sabbatella le habría asegurado que el territorio estaba alineado y que la interna sería un trámite.

El resultado golpea de lleno el proyecto del fundador de Nuevo Encuentro, que gobernó Morón entre 1999 y 2009 y que desde entonces intentó mantener el control político del distrito incluso cuando Ghi ocupó formalmente la intendencia. En los últimos años Sabbatella había vuelto a mostrarse activo con la idea de retomar el mando local, pero la interna dejó expuesta una realidad distinta: gran parte del aparato territorial ya responde directamente al actual intendente.

En el peronismo local algunos dirigentes hablan directamente de “jubilación política anticipada”. “Martín quiso volver al Morón de hace quince años y el distrito ya cambió”, deslizó un concejal del oficialismo municipal. En los pasillos del PJ bonaerense, donde las internas nunca se digieren con demasiada elegancia, la lectura fue más cruda: después del 70 a 30, el regreso de Sabbatella a la cima del poder municipal parece haber quedado archivado junto con varias viejas promesas de la política kirchnerista del conurbano.

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