Una nena baleada en una plaza y un distrito en alerta: la inseguridad golpea en el corazón de La Matanza

El ataque ocurrió a plena luz del día mientras jugaba. Vecinos denuncian abandono, zonas liberadas y apuntan contra la gestión de Fernando Espinoza por la falta de control.

Una escena que mezcla rutina y tragedia. Una nena jugaba en una plaza de La Matanza cuando quedó en medio de un tiroteo y recibió un disparo en la cabeza. El episodio ocurrió durante el día, en un espacio público frecuentado por familias, y volvió a exponer el nivel de violencia que atraviesa al distrito más poblado del conurbano.

Lejos de la sorpresa, en el barrio hablan de una situación que se repite. “Acá se escuchan tiros todas las semanas, ya nadie se asusta”, contó un vecino que vive a pocos metros de la plaza. Otra mujer, madre de dos chicos, fue más directa: “Dejamos de venir porque es un peligro. No hay patrulleros, no hay nadie. Estamos solos”. Los testimonios coinciden en un punto incómodo: la sensación de abandono ya forma parte de la vida cotidiana.

El foco vuelve inevitablemente a la gestión municipal. Mientras el municipio suele ubicar la responsabilidad en factores estructurales o en la órbita provincial, en las calles crece la bronca por el estado de los espacios públicos, la escasa presencia policial y la falta de medidas concretas. La plaza donde ocurrió el ataque, según relataron vecinos, ya había sido escenario de hechos violentos y reuniones de grupos armados.

La imagen de una nena herida en un lugar pensado para jugar condensa un problema más amplio. La Matanza acumula años de estadísticas preocupantes en delitos violentos y, pese a los cambios de discurso, la realidad parece avanzar sin demasiada resistencia. En ese contexto, la gestión de Espinoza vuelve a quedar bajo la lupa, en un distrito donde la inseguridad dejó de ser un reclamo para convertirse en paisaje

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