Fernando Cerimedo cayó en Palmasola, el penal de las violaciones grupales, los latigazos, el hambre y las letrinas rotas
El operador digital argentino quedó detenido preventivamente en la cárcel más poblada de Bolivia, un universo de 9.000 presos donde hubo muertos a balazos, denuncias de abusos sexuales y hasta problemas para garantizar la comida. Viejos informes oficiales describieron baños destruidos, basura acumulada y un curioso “derecho de piso”: los recién llegados limpiaban la mugre.


