“Me pareció de mal gusto”: Scaloni estalló por Messi y en la Selección ya hablan del tema que nadie se animaba a tocar

El entrenador campeón del mundo interrumpió el tono cordial de la previa mundialista para cruzar una versión sobre Lionel Messi. Mientras el cuerpo técnico intenta bajar el ruido, fuentes cercanas al plantel admiten que la obsesión por el capitán se volvió un problema permanente.

La conferencia parecía una más. A pocos días del debut de Argentina en el Mundial 2026, Lionel Scaloni repasaba el estado físico del plantel y los últimos detalles de la preparación. Pero bastó una pregunta sobre Lionel Messi para que el entrenador abandonara por un instante su habitual diplomacia y dejara una de las frases más comentadas de la semana: “Me pareció de mal gusto”.

El enojo tuvo un destinatario concreto. Scaloni salió a desmentir versiones que sugerían que consulta decisiones tácticas con Messi o que el capitán ejerce una influencia especial sobre la conformación del equipo. El DT fue terminante: aseguró que el rosarino jamás le indicó qué futbolista debía jugar y calificó como injustas las interpretaciones que circularon en medios europeos.

Sin embargo, detrás de la polémica aparece una tensión más profunda. Desde hace meses, gran parte de la cobertura mediática alrededor de la Selección gira alrededor de una sola pregunta: qué tan vigente está Messi y cuánto depende todavía Argentina de él. El debate resulta llamativo porque el capitán llega a su sexto Mundial después de haber ganado la Copa del Mundo, dos Copas América y convertirse en el futbolista más influyente de la historia del seleccionado.

Una fuente vinculada al entorno del plantel, que pidió estricta reserva de identidad, resumió el clima con una frase elocuente:

“Hay días en los que parece que se habla más de cuándo se va a retirar Messi que del Mundial que está por empezar.”

Otro integrante cercano a la delegación argentina fue todavía más lejos:

“Scaloni no se calentó por una pregunta. Se calentó porque hace años que le hacen la misma.”

La situación expone una paradoja muy argentina. La Selección que conquistó Qatar 2022, ganó todo lo que tenía por delante y buscará un bicampeonato que ninguna selección consigue desde el Brasil de Pelé, sigue discutiendo el lugar de Messi como si el asunto permaneciera abierto.

En el cuerpo técnico creen que la discusión no afecta al grupo, pero reconocen en privado que el tema consume una cantidad de energía desproporcionada. Mientras tanto, el capitán continúa entrenándose para llegar en óptimas condiciones al debut y Scaloni intenta sostener el mismo mensaje de siempre: disfrutar el presente antes de convertirlo en una despedida.

El problema es que en el fútbol argentino las despedidas suelen empezar mucho antes que los retiros. Y a veces el negocio de anticipar funerales produce más audiencia que la incómoda tarea de observar lo que todavía sigue vivo.

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