Ustarroz renovó un convenio vigente, posó para la foto y lo presentó como una nueva política de empleo en Mercedes

El intendente camporista firmó con Walter Correa la continuidad del Centro de Formación Laboral 401, una institución que funciona desde 1988. El anuncio promete mejoras edilicias y más capacitación, pero no informa inversiones, plazos ni resultados concretos, mientras crecen los cuestionamientos por las cuentas municipales y las prioridades educativas de la gestión.

Juan Ignacio Ustarroz volvió a recurrir a una especialidad de la política bonaerense: presentar como novedad aquello que ya existía. El intendente de Mercedes se trasladó a La Plata, se fotografió con el ministro de Trabajo provincial, Walter Correa, y anunció la actualización del convenio que permite el funcionamiento del Centro de Formación Laboral 401. La institución lleva casi cuatro décadas capacitando vecinos, aunque la comunicación oficial consiguió narrar su continuidad como si acabara de ser descubierta por la gestión.

El acuerdo promete optimizar el edificio, ampliar la oferta de cursos y adaptar las capacitaciones a las necesidades productivas de Mercedes. Sin embargo, el anuncio no precisa cuánto dinero aportará cada administración, cuándo comenzarían las obras, qué nuevas propuestas se incorporarán ni cuántos egresados consiguieron empleo gracias al programa. Después de más de diez años al frente del municipio, Ustarroz todavía parece considerar suficiente juntar las palabras “educación”, “trabajo” e “inclusión” para fabricar una política pública completa. Los indicadores, aparentemente, pueden esperar sentados.

El CFL 401 ya ofrece decenas de capacitaciones gratuitas, desde herrería, carpintería, plomería y reparación de equipos de climatización hasta inteligencia artificial, impresión 3D, marketing digital, cocina y producción agrícola. La variedad confirma la importancia de la institución, aunque también deja al descubierto la modestia del anuncio: no se presentó un centro nuevo ni se incorporaron cursos concretos, sino que se renovó el marco administrativo de algo que ya venía funcionando. Una continuidad necesaria, sin duda, pero bastante menos heroica de lo que sugieren las fotografías oficiales.

La puesta en escena llegó en un momento incómodo para el intendente. La Libertad Avanza, la UCR y Vecinos por Mercedes rechazaron en conjunto la rendición de cuentas municipal de 2025 y denunciaron dificultades para acceder a la información, partidas fuertemente subejecutadas, gastos por encima de lo previsto y poca correspondencia entre las tasas cobradas y los servicios prestados. Al mismo tiempo, el Concejo Deliberante debió reclamar una solución por las calderas fuera de funcionamiento del Colegio Nacional, donde los alumnos atravesaron jornadas de frío mientras el municipio y los organismos educativos discutían quién debía hacerse cargo.

Ustarroz, dirigente de La Cámpora, hermano de crianza de Eduardo “Wado” de Pedro y habitante permanente del poder municipal desde 2015, eligió responder con otra firma, otra fotografía y otra promesa sin calendario. Nadie discute el valor de enseñar oficios ni la tarea del CFL 401. Lo que empieza a resultar más discutible es que una gestión en su tercer mandato continúe vendiendo trámites de mantenimiento como grandes conquistas. En Mercedes, por ahora, el empleo del futuro llegó bajo la forma más tradicional de la política: un convenio renovado y ninguna cifra capaz de arruinar el festejo.

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