Achával montó un show sanitario en Derqui: médicos para los vecinos y propaganda para el intendente

El jefe comunal convirtió una jornada de controles gratuitos en otra epopeya protagonizada por él mismo. El comunicado no informó cuántos pacientes fueron atendidos ni qué seguimiento recibirán, aunque Salud concentra el 26% de un presupuesto municipal de $488.000 millones. La única prestación con turno garantizado fue la fotografía.

Federico Achával volvió a descubrir que en los barrios de Pilar vive gente que necesita atención médica y desembarcó en Monterrey, Presidente Derqui, para “acompañar” un operativo del programa Cuidá tu Corazón. Los profesionales realizaron controles cardiológicos, odontológicos y pediátricos; el intendente se ocupó de la especialidad que mejor domina su gestión: aparecer delante de una cámara y explicar que cumplir con una obligación elemental del Estado constituye una prueba extraordinaria de sensibilidad social.

La jornada también incorporó trámites de El Estado en tu Barrio y permitió que distintas familias accedieran gratuitamente a las prestaciones. Hasta ahí, una política pública razonable. El prodigio comunicacional comenzó después. El parte oficial no precisó cuántas personas fueron atendidas, cuántos médicos participaron, durante cuánto tiempo funcionó el dispositivo, cuántas patologías fueron detectadas ni qué seguimiento tendrán los pacientes. Había pocos datos sanitarios, pero abundaban las declaraciones de Achával y del secretario de Gobierno, Santiago Laurent. En el municipio, aparentemente, primero se controla la presión del relato y después la de los vecinos.

La sobreactuación resulta todavía más llamativa por la dimensión del aparato sanitario disponible. Pilar aprobó para 2026 un presupuesto de $488.000 millones y asignó el 26% a Salud, casi $127.000 millones. Derqui, además, ya cuenta con hospital municipal, unidades de diagnóstico y centros de atención. Un operativo territorial puede ser útil para alcanzar a quienes permanecen fuera del sistema, pero la gestión no explicó cuántos son, por qué no llegan a los establecimientos permanentes ni qué resultados concretos obtuvo. Sin números, la política sanitaria corre el riesgo de convertirse en una liturgia municipal: operativo, frase emotiva, fotografía y mudanza al próximo barrio.

La postal convive también con un antecedente que la propaganda prefiere dejar fuera de cuadro. Al revisar las cuentas de 2021, el Tribunal de Cuentas bonaerense aprobó formalmente la rendición, pero multó a Achával con $200.000, amonestó al secretario de Salud Hernán Galimberti y dejó observaciones y responsabilidades pendientes sobre distintos funcionarios. El intendente asegura que cuidar a los vecinos es una prioridad. Medir resultados, rendir cuentas y distinguir una política pública de un acto de campaña, en cambio, parecen continuar en sala de espera.

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