Ser multimillonario en la Argentina permite comprar edificios, obras de arte y hasta fundar un museo. Lo que no garantiza es un lugar donde caerse muerto sin discutir con la ex. Eduardo Costantini, fundador del MALBA, quedó envuelto en una pelea funeraria después de que Teresa Costantini denunciara que le pidió sacar los restos de sus padres del cementerio Jardín de Paz. Las familias llevan décadas separadas, pero la discusión acaba de descubrir un problema que ni la muerte había conseguido resolver: cómo repartir el espacio.
Teresa contó que recibió el supuesto pedido a través de un tercero. El argumento atribuido al empresario fue de una contundencia inmobiliaria: “falta de espacio”. Sus padres, Susana López Naguil y Carlos Correa Ávila, descansan allí junto a otros familiares. La cineasta recordó además que su padre le consiguió a Eduardo su primer trabajo y colaboró con la compra del primer departamento de la pareja. La gratitud tiene límites. En este caso, según la denuncia, serían los de una parcela de cementerio.
Costantini rechazó haber enviado a alguien a exigir semejante traslado, pero reconoció que habló con algunos de sus hijos sobre la posibilidad de mover las cenizas de sus exsuegros y de una abuela a otro sector del mismo cementerio. Explicó que sus tres parcelas estaban completas y que, si muriera, no tendría lugar. Los hijos no aceptaron y el plan no avanzó. Para evitar futuros problemas, aseguró que ya compró otra parcela. La solución resultó bastante convencional para un magnate inmobiliario: comprar más tierra.
La disputa llega después de otro capítulo digno de una sucesión interminable: el reclamo judicial para que Teresa deje de usar el apellido Costantini y el trámite de nulidad del matrimonio religioso. Estuvieron casados 28 años, tuvieron cinco hijos y llevan casi tres décadas divorciados. Ahora el conflicto incluye a familiares fallecidos que no pueden opinar sobre la mudanza. Por el momento, los restos siguen donde estaban. A esta altura, son los únicos de la familia que no salieron a dar su versión.

