Lo que empezó como una serie de charlas sobre inversiones y “libertad financiera” terminó derivando en una escena difícil de imaginar hace apenas dos años: un streamer libertario explicando cómo “monetizar habilidades” frente a adolescentes de un comedor comunitario en Merlo. La actividad habría sido organizada por una asociación civil con vínculos históricos con dirigentes territoriales del peronismo local, según reconstruyeron fuentes políticas de la zona.
El joven influencer, que acumula miles de seguidores en TikTok y YouTube con videos sobre trading, hábitos de productividad y crítica al Estado, habría sido convocado para participar de un programa orientado a “capacitación laboral para jóvenes”. La situación generó desconcierto incluso entre dirigentes municipales, donde algunos admiten en privado que existe una creciente preocupación por la llegada de discursos libertarios a sectores populares históricamente identificados con el peronismo.
Según trascendió, el contenido de las charlas mezcla conceptos de educación financiera, marketing digital y frases motivacionales tomadas del universo startup. En uno de los encuentros se habría proyectado una presentación con gráficos de Bitcoin junto a consignas sobre “salir de la mentalidad de escasez”. La escena, relatada por asistentes al evento, fue definida por un operador territorial como “una mezcla entre curso de coaching y acto político sin bandera”.
El fenómeno empieza a repetirse en distintos puntos del conurbano, donde referentes sociales buscan acercarse a consumos culturales más cercanos a TikTok que a la militancia tradicional. En paralelo, consultores políticos reconocen que el universo libertario logró instalar vocabulario y estética entre sectores juveniles donde antes predominaban referencias partidarias clásicas. La política argentina, mientras tanto, sigue produciendo situaciones imposibles: punteros organizando talleres de criptomonedas para chicos que todavía viajan colgados del Sarmiento.

