Karina ya reparte 2027: Santilli sueña con la Provincia, pero en la Rosada preparan el plan para devolverlo a la Ciudad

La hermana del Presidente quiere al jefe de Gabinete como candidato bonaerense para intentar el golpe mayor contra el peronismo. Pero la mesa política libertaria ya guarda una salida menos gloriosa: si las encuestas no alcanzan, el “Colorado” podría cruzar otra vez la General Paz y convertirse en el misil de Milei contra Jorge Macri. En el oficialismo todavía no saben dónde va a competir, pero ya saben que tiene que competir en algún lado.

Falta más de un año para las elecciones y en la Casa Rosada ya reparten provincias, ciudades y candidatos con la serenidad de un casino cinco minutos antes del cierre. Karina Milei quiere a Diego Santilli en la provincia de Buenos Aires, encabezando el intento libertario de arrancarle al peronismo su territorio más importante y transformar 2027 en una batalla épica contra Axel Kicillof y todo lo que representa el PJ bonaerense. Santilli también quiere ir: lleva años recorriendo el distrito, construyó allí su perfil electoral y considera que volver a la Ciudad sería admitir que aquella aventura terminó en excursión. El problema, como suele ocurrir cuando la política empieza a confundirse con los deseos, son las encuestas. Si los números no prometen una conquista sino una expedición al desastre, el oficialismo ya contempla activar el plan B.

Ese plan consiste en mandar nuevamente a Santilli a la Ciudad para enfrentar a Jorge Macri, una alternativa que revela hasta qué punto la relación entre La Libertad Avanza y el PRO sigue pareciéndose menos a una alianza que a una pareja que discute la separación mientras comparte Netflix. Mauricio Macri conversa con Karina, Jorge Macri trabaja para reelegirse y los libertarios se niegan a regalarle de antemano el distrito que gobernó el PRO durante dos décadas. En ese escenario, Santilli aparece como un artefacto electoral extraordinariamente versátil: exvicejefe porteño, ex candidato bonaerense, ex dirigente amarillo y actual hombre fuerte del gobierno de Milei. Puede ser candidato del acuerdo o candidato de la guerra, según lo que resulte más conveniente. Un dirigente multipropósito: sirve para reconciliarse con el PRO y también para intentar enterrarlo.

Por ahora, Santilli insiste con Buenos Aires, pero la decisión final estará mucho menos vinculada con su entusiasmo que con la calculadora de Karina Milei. Si mide bien contra el peronismo, será presentado como el hombre destinado a conquistar la provincia imposible; si mide mal, quizá descubra súbitamente que siempre tuvo una profunda vocación porteña. Y si las negociaciones con el macrismo explotan, podría terminar encabezando la ofensiva contra quienes hasta hace no demasiado tiempo eran sus compañeros de partido. Así se cocina 2027 en el oficialismo: primero se elige al candidato, después se mira el mapa y finalmente se decide qué quería ser desde el principio.

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