Javier Milei vuelve a respirar en las encuestas, aunque el oxígeno todavía salga de un sótano. Según el Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora, la aprobación de su gestión pasó del 31,4% en julio al 32,2% en agosto, al 35,2% en septiembre y al 36,2% en octubre. Son tres meses de mejora y 4,8 puntos recuperados. El detalle que incomoda al relato de la resurrección: el 55,5% aún desaprueba al Gobierno.
La cuenta hacia octubre de 2027 es tentadora: 4,8 puntos en tres meses equivalen a 1,6 por mes. Si ese promedio se mantuviera durante otros doce meses, la aprobación llegaría al 55,4%: 36,2 + (1,6 × 12). Es una extrapolación hipotética de aprobación. Si se repitiera solamente el último aumento mensual, de un punto, daría 48,2%. Hasta las mayorías de laboratorio dependen de dónde se apoye la calculadora.
La urna ofrece un paisaje menos festivo. El 24,3% asegura que lo votaría y otro 10,6% podría hacerlo: un potencial del 34,9%, que tampoco equivale a votos garantizados. El 59,2% afirma que jamás lo elegiría. Entre los sectores bajos, ese rechazo trepa al 73,3%. La promesa de prosperidad encuentra un público particularmente ingrato: los que todavía tienen que pagar para comer.
El bolsillo explica la fragilidad del rebote. La incertidumbre económica, los salarios y el desempleo encabezan las preocupaciones; la inflación quedó novena. Ya en septiembre, el 72% de los menores de 40 años decía quedarse sin ingresos a más tardar el día 20. Para convertir la recuperación en reelección, Milei necesita que mejore algo más que una curva. La calculadora puede estirar porcentajes hasta octubre de 2027. El sueldo sigue sin llegar a fin de mes.

