La interna política en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad de Buenos Aires sumó un nuevo capítulo tras una serie de cuestionamientos dirigidos a la agrupación “El Módulo”, que distintos sectores estudiantiles identifican directamente como parte de La Cámpora, aunque el espacio se presenta públicamente como independiente. Las críticas resurgen en un contexto marcado por la reciente toma del edificio en respaldo a Cristina Fernández de Kirchner.
Según testimonios recogidos en la facultad, la medida habría sido definida por un grupo reducido de militantes sin instancias abiertas de deliberación. “Muchos nos enteramos cuando la facultad ya estaba tomada”, aseguró un estudiante de Diseño que pidió reserva de identidad. En la misma línea, otra alumna de Arquitectura sostuvo que “hay una narrativa de independencia que no se condice con las prácticas políticas que se ven en el día a día”.
El debate remite a una discusión histórica dentro de la UBA, donde conviven agrupaciones explícitamente partidarias con otras que optan por una identidad más difusa. En este caso, el foco está puesto en lo que algunos describen como una construcción que busca mostrarse como estudiantil mientras mantiene una pertenencia política definida.
Desde sectores cercanos a “El Módulo”, en tanto, deslizan que las acusaciones responden a disputas internas propias del calendario electoral universitario y destacan su trabajo en comisiones y reclamos académicos. La controversia vuelve a instalar una pregunta recurrente en la vida universitaria: hasta qué punto la representación estudiantil puede escindirse de la lógica partidaria sin generar tensiones ni sospechas.

