De Borges a Plim Plim: Argentina conquistó Estados Unidos con un payaso que canta sobre verduras

El país de Borges, la birome, el dulce de leche y cinco premios Nobel encontró su nueva exportación cultural: Plim Plim. Ya llenó funciones en Nueva Jersey, apareció en Times Square y ahora avanza sobre Nueva York con canciones sobre emociones y verduras.

La Argentina supo exportar algunas cosas razonablemente dignas. Borges. El bypass coronario. La birome. El dulce de leche. Cinco premios Nobel. Messi. Astor Piazzolla. Durante décadas, el país consiguió sostener la ilusión de que, pese a todo, todavía tenía algo para ofrecerle al mundo además de deuda soberana y delanteros. Esa etapa parece haber terminado. El nuevo producto cultural argentino que desembarcó con éxito en Estados Unidos es Plim Plim, un payaso colorado que canta sobre la amistad, los cerditos enojados y la conveniencia de comer sano.

El personaje inició el domingo 4 de octubre su primera gira teatral por Estados Unidos con dos funciones colmadas en el Bergen Performing Arts Center de Englewood, Nueva Jersey. Allí, cientos de familias asistieron voluntariamente a un espectáculo que incluye Abejita chiquitita, Aram sam sam, Cerdito enojón y El cangrejo no es un pez. Algunas incluso llevaron a sus hijos disfrazados del protagonista. La colonización cultural, como suele ocurrir, empezó cuando todos pensaban que solamente estaban pasando una tarde agradable.

Antes del estreno, Plim Plim ya había aparecido en las pantallas gigantes de Times Square, un lugar que alguna vez representó la modernidad occidental y que hoy acepta prácticamente cualquier cosa mientras tenga suficiente brillo. También participó de actividades con familias de la comunidad latina y de una presentación vinculada con el Consulado argentino. La misma nación que alguna vez promocionó en el exterior a Borges, Cortázar y Ginastera ahora puede exhibir, con idéntica seriedad institucional, a un payaso que explica mediante coreografías por qué es importante reconocer las emociones.

Lo inquietante es que funciona. Plim Plim ya recorrió 10 países y 70 ciudades, superó los 150 mil espectadores, ganó un Martín Fierro y construyó a su alrededor una maquinaria de series, canciones, shows, plataformas digitales y productos derivados. Su creador, Guillermo “Tita” Pino, consiguió algo que miles de empresarios argentinos no logran ni después de tres rondas de inversión y una conferencia sobre innovación: fabricar una marca local, exportarla y hacerla rentable. El pequeño inconveniente para el orgullo nacional es que esa marca tiene nariz roja.

El próximo desembarco será el 11 de octubre en el Lehman Center del Bronx, antes de seguir por Chicago, Anaheim, Fresno, Miami, McAllen, Houston, Dallas, San Antonio y El Paso. La gira contempla 16 funciones durante octubre y confirma que Estados Unidos todavía tiene zonas culturalmente vulnerables.

No será Borges, pero consigue mejores métricas.

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